01 febrero 2013

AQUELLA MELODÍA

 
 
xcoroz
Una esquina, un saxo, una noche y… París.
Aquella melodía estrujaba nuestros deseos de amarnos. Nos abrazamos. El músico callejero prolongó la sinfonía mientras duraron nuestros besos.
Nos fuimos alejando empujados por los últimos acordes. Caminamos bajo la lluvia perezosa entre luces de neón que amaban la obscuridad.
Fuimos noche, madrugada y olvido.
Y… ¿Todo se acabó?
¡Sí!
Yo me quedé allí, solo. Recogí los últimos dos lienzos terminados y me fui a Montmartre para conseguir con su venta dinero para regresar a España.
Hoy se ha abierto una ventana que da a la nostalgia. Solo veo ausencia.
No recuerdo su nombre, solo sus besos envueltos en la melodía de aquel saxo en aquella esquina de París.










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