18 enero 2007

ALMA MÍA, NOSOTROS SEGUIREMOS SOÑANDO



Anima mia, noi sogneremo ancora;
Anche se non mi vedrai. FABIO DOPLICHER


Esa pareja de enamorados ¿hacia dónde van? A fuerza de quererse no saben donde están.
Muchos amores nacen lejanos como los sueños, otros cercanos y ardientes como el que está jugando entre ellos este día de primavera. Había nacido en el tiempo de plantar caricias. Retazos de cariños que huyen caprichosos y se acercan llenos de pasión.
En este momento, la otra música, la de la lluvia, se expande sobre la calle tropezando en los rostros que, alegres, dibujan una cresta de carcajadas lujuriosas en sus labios ardientes. Deciden rastrear las huellas de los últimos besos precursores de pasión. Mientras, la lluvia que se va, refleja colores nácar y rojo en umbral de los besos.
Se detienen. La tarde se estremece al contemplar la locura de los enamorados, la lluvia apiña los brillos de sus gotas para que el ocaso no sucumba de envidia, y la noche, está preparada para recibir en su regazo a Selene.
Los enamorados siguen su camino sin hacer caso de la tarde, ni del ocaso, ni de la noche, ni de la Joven Luna.
ATHO
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