11 febrero 2007

LUNAZUCENA

Una luna azucena que aprieta cerca del río, es como su cáscara. Como una eufrasia, blanco sus cuerpos, púrpura sus rostros, puntos amarillos en sus pupilas.
La corriente tranquila; sus anatomías transidas.
Y ahora el balanceo, perigeo de sus cuerpos, reciben el deleite sexual depositando secretos, de caricia en caricia, sobre la piel.
El bosque, virgen de luces de vieja luna, duerme siempre entre ellos.
Y se desdoblan; y eso les prepara para el estallido.
Nunca en ninguna parte se fueron entre nenúfares en busca de otros paraísos.

ATHO
11.09.2006
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