19 julio 2007

VARIOS CIELOS NOS SEPARAN


Varios cielos nos separaban. No encontrábamos a los amigos que se escondían tras un apodo. Arrancados de un contenido fatal, fuimos una quietud ligera, rígida. La juventud daba reposo a la esperanza bajo un círculo lleno de penas. El tiempo que pasa golpeaba montañas de oscuridad. Y era hueco. Acallar su estrépito, pensar, llenar de tristeza los cubos de basura, era nuestro sino.

Aquí al lado, el río brioso está lleno de risas de espuma. Mis penas intactas, junto al barranco del vicio, están llenas de buitres. Me voy a ir desierto. No quiero buitres, ni tristeza, ni al pasado que pasó. No existe la felicidad para mí. Me voy.

Cobardía y amor anidaron fuera de nosotros. Nunca en alguna inmensidad nos perdimos fuera de las estrellas. Destruimos un amor que nació al margen del Edén. Las caricias fueron gloria que atascaba nuestras almas. El sonido de los besos enmudecieron por donde se cae el olvido.

Amores áridos, fríos, melodías tristes, que nos adormecía.

Los fantasmas que nos acorralaban, marchitando rosas al amanecer, dejaron olvidadas sus cadenas sobre la senda de nuestra perdición.

Ahora las estrellas caminan sin rumbo, las hojas de los árboles tiritan. Nunca conoceremos que nos tiene reservado la providencia, esa quimera de arrugas majestuosas, que nos ayude a escapar del castigo.

No te recomiendo que regresemos, nuestro castillo se ha perdido entre las brumas del infierno...

ATHO
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