27 abril 2007

Y SE FUE

Tantas y tantas hojas rugosas. Tanto tiempo de espera. Tantos sueños perdidos. Tantos recuerdos que aún perfuman dentro de mi piel.
¡Dónde se fue callada! ¡Dónde sin despedirse!
Algunos amores son débiles, mentirosos y ocres, pero, pensé que lo nuestro era salvaje, eterno y con estrellas. Cuando voy donde no llega el viento, recuerdo siempre sus palabras:
"Bajo mi blusa blanca, estos pechos encerrados en silencios, pugnaron por salir desafiando la ley de la gravedad. Tus caricias ardientes, desde el cuello hasta el vientre, atenazaron mi jadeante aljibe. Sentí como los muslos duros y salvajes dejaron abrir mi gruta sagrada. Nunca olvidaré aquel momento".
Me dio un beso, y como todas las tardes, se despidió hasta el día siguiente.
Esas fueron, sin yo saberlo, las últimas palabras. Se fue callada.
Sin despedirse. Se fue para siempre.
ATHO

14 abril 2007

JORBA

Junto a la chimenea que sobresale de un tejado de pizarra, un buitre, insaciable como la muerte, termina de tragar los últimos girones de carne de cerdo muerto, arrojado en el barranco seco, por el único granjero de la aldea. El viento de marzo, gira. Unas bragas colgadas en la ventana ondean frenéticas. Son la protección de la casa contra las brujas. El gallo de hierro que hace de veleta, oscila frenéticamente negándose a conducir el alma del fallecido. Y en el corral el dueño del gallinero, con sus cantos, aleja la oscuridad de la noche.
Jorba, ha muerto. A él no lo han tirado al barranco como al verraco, pero, a gusto lo hubieran hecho. Había sido un mal hombre. Silvia, estaba enamorada, había concebido siete hijos varones. Él maltrataba a ella y a sus hijos. Ayer no pudo resistir la borrachera, y tras un delirio epiléptico, tropezó con la guadaña colgada en el muro del patio, y allí, se ha clavado su corazón.
Nadie quiso saber si fue un accidente. El día del entierro, dicen los del lugar, que vieron sonreír a su mujer y a sus hijos.
El viento sur que viene del somontano se ocultaba entre el bosque de abetos como el avefría oculta sus huevos.
ATHO