24 julio 2008

DE LA AMISTAD AL AMOR

La luz empuja un azul con estrellas hasta perderse en la última montaña. Las hojas color de té, ya pueden despertar; es hora para ver amanecer en el valle, y a los pájaros sobre las ramas. Un sendero sin sombra, arruga de una tierra que espera la lluvia desde hace ya mucho tiempo, se pierde en el infinito. Sus recuerdos amorosos, como cucarachas rubias, tienen alas, pero, no pueden volar.

La puerta abierta, en un tiempo de libertad, ve sobre el horizonte, como la primera luz teje múltiples pétalos de pálidas violetas. Hay poemas hermosos de profunda tristeza, allá, lejos, donde acecha la eternidad. Entonces, aparecen otra vez sus pensamientos, y deja que crepiten mientras el día empuja a los gorriones fuera de sus nidos.

Callaba, y él, que la miraba, sentía que las palabras sobraban. Sobre la levedad de la quietud, pensaba que perdería su amistad si en ese momento no la abrazaba con cariño.

¡Qué grande es la amistad y el lenguaje sin palabras!

Por fin ha comprendido. Por fin, sale de la senda de la amistad, penetra en el bosque fragante del amor, y sin permiso, la besa con pasión en un abrazo imposible. El amor es un viento vertical que no controlan los dioses y sí, la luna llena. Si no fuera así, quizás él, se dedicaría a escribir sobre la tristeza.

Atho

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