23 octubre 2009

ERA MI DILUVIO



Era mi diluvio, pero no mi barca.
Afuera la lluvia ha venido al valle para olvidarse de la montaña. Margot, está invadida de una inquietud amiga de la noche, que le hunde en un rumor de tristeza.
Los alacranes del recuerdo regresan de la lejanía. Los sauces de sus pensamientos, diluvio misterioso, despeinan su cabellera, dando suelta a la nostalgia. Ahora, solo siente no ser yedra en el cuerpo del que fue durante el último verano, su tórrida pasión.
Su amor como un río azul, acarició las orillas de mi vida, pero, al final desapareció en el mar del olvido.
Publicar un comentario