27 abril 2010

LA HUIDA DEL RECUERDO


Las estrellas se detienen en mitad de la noche. Mientras, las manos sumergidas en un sueño, aceleran las caricias.
Ramas de abeto se recuestan en la ventana por donde mira a la luna. No hay placer, solo un remanso de color. Es algo misterioso. Las palabras olvidadas, símbolos de sus amores, yacen pintadas en el polvo de los cristales.
Busca lo que está oculto, envuelto en la magia de su recuerdo.
El dédalo de la memoria recoge, sin poder evitarlo, el vuelo de la nostalgia presa en sus círculos.
Sabe que morirá tragada por el mar del remordimiento.
Y…
Basta un solo trazo de viento para borrar el poema.
Publicar un comentario